Medicina “made in Spain”

Medicina “Made in Spain”

sanidad española

Siesta, toros, flamenco, fútbol, sol, playa, tapas, paella… La mayoría de turistas optarían sin vacilar por una de estas palabras para referirse a España. Y es injusto, porque además de todo el tinglado ocio-festivo que tanto nos caracteriza como mediterráneos, también atesoramos uno de los patrimonios culturales más ricos del planeta. El modernismo, los tesoros románicos y góticos, Picasso, Dalí…, completar la nómina se haría interminable. Y a pesar de que, sobre todo en las últimas décadas, España ha crecido a todos los niveles y se ha quitado el sambenito de país curioso y un tanto atrasado dentro de la U.E., a veces los reduccionismos pueden ser demasiado simplistas y ridículos.

En efecto, es bien cierto que España sigue siendo aún dos siglos después “el bello país del vino y las canciones” que decía Goethe…, pero también es mucho más. Por ejemplo, ofrece uno de los mejores servicios médicos del mundo. Precisamente al hilo de esta afirmación, Business BCN realizó un encuentro en el idílico Neri Restaurant con destacados personajes del mundo médico catalán. El “leif motiv”, analizar la situación de la medicina en España.

 

La conclusión fue que la medicina “made in Spain” es altamente avanzada y prestigiosa pese a que todavía hay un largo trecho por recorrer y existen aspectos que deben mejorarse. En la actualidad, ciudades como Barcelona son consideradas Plazas Médicas de primer orden y están en el Top 10 de los destinos preferidos del llamado turismo médico, un negocio que mueve al año unos 70.000 millones de euros. De hecho, la Ciudad Condal se convirtió en la capital del turismo médico “de facto” al acoger la IV European Medical Travel Conference del pasado 27 al 29 de abril.

El encuentro, auspiciado por la Agència Catalana de Turisme (ACT) y Barcelona Centro Médico (BCM, organismo que agrupa a 22 clínicas privadas barcelonesas y que desde hace 24 años promueve la captación de pacientes extranjeros) reunió a cerca de 400 participantes entre prescriptores, proveedores, asociaciones, instituciones y expertos de este tipo de turismo en Europa; y sirvió para promocionar la oferta catalana en viajes de salud y bienestar. Además se debatieron temas muy candentes como la nueva directiva de sanidad aprobada recientemente por el Parlamento Europeo, normativa que regula los derechos de asistencia sanitaria en pacientes de un país miembro diferente al suyo.

Barcelona, capital española del turismo médico

Así es. Cataluña brinda una oferta sanitaria moderna caracterizada por un alto nivel científico y tecnológico ofreciendo una amplia gama de productos sanitarios en la prevención, el tratamiento y la rehabilitación que se agrupa principalmente en Barcelona. La Ciudad Condal es la urbe europea con mayor concentración de clínicas privadas (35).

Se estima que más de 10.000 pacientes extranjeros son atendidos cada año en los diferentes centros catalanes. Son turistas con una alta capacidad adquisitiva procedentes, especialmente, de mercados como Italia, Reino Unido, Francia, Portugal, Algeria, Kuwait, Estados Unidos, Rusia y Egipto. Reclaman servicios de oftalmología, obstetricía, ginecología (tratamientos de fertilidad), cirugía plástica, oncología, traumatología y cardiología.

Uno de los principales mercados emisores es Estados Unidos, donde la sanidad pública aún no es universal. Para que se hagan una idea: el coste de una operación de by-pass cardíaco en EE.UU es de aproximadamente 90.000 euros; la misma operación en la mayoría de hospitales barceloneses cuesta alrededor de 20.000 euros. Es evidente lo rentable que puede resultarle a un norteamericano medio con problemas cardíacos operarse en Barcelona.

Por lo general son las mismas clínicas las que se encargan de todo y preparan los packs. Programan los médicos, las pruebas diagnósticas, les buscan alojamiento y planifican rutas turísticas. Los pacientes y sus familias no deben preocuparse de ningún detalle, y tras la operación disfrutarán de unos inolvidables días de asueto. Igualmente cabe destacar la oferta en medicina deportiva, en auge en los últimos tiempos, así como el gran número de turistas que visitan Cataluña para disfrutar de los tratamientos que ofrecen los cerca de 20 balnearios repartidos por todo el territorio, uno de los más importantes a nivel internacional en lo que respecta a volumen y calidad.

Suspenso en idiomas

No obstante, ninguno de los asistentes a la reunión organizada por Business BCN se durmió en la autocomplacencia. Sí, Barcelona es el centro de la medicina en España con los mejores médicos, hospitales y estructura turística. Asociaciones como Barcelona Centro Médico (BCM) son una clara muestra de ello y no tiene su homólogo en ninguna ciudad española.

Entre sus afiliados cuenta con 8 clínicas generales, 8 centros monográficos y 4 centros de pruebas diagnósticas reuniendo todas las garantías médicas por alto grado de cualificación de sus facultativos, la globalidad de las especialidades médicas ofrecidas y un avanzado nivel tecnológico ofreciendo un servicio de atención médica integral de máxima calidad.

Lejos de toda iniciativa marcada únicamente por el lucro personal, BCM es el resultado de un compromiso de los centros de atención médica más acreditados de la capital catalana en un proyecto de responsabilidad social corporativa. Pero hay que seguir potenciando el modelo para poder ser más competitivos.

El sistema catalán sigue suspendiendo en marketing. El dominio de las lenguas es una asignatura pendiente básica. Las webs de los centros y sus facultativos tienen la obligación de ofrecer todos sus servicios en otros idiomas si Cataluña quiere seguir a la cabeza del turismo médico europeo. Esa es la base de la internacionalización. También hay que ir ajustando precios, debido a la feroz competencia existente entre los países europeos por captar pacientes y, asimismo es importante cooperar estrechamente con los organismos públicos. El futuro es halagüeño pero hay que dar los pasos correctos en la buena dirección.

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